Mariano Ferreyra

Mariano Ferreyra
Viva tu lucha obrera y socialista.

Fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos
iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay
gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que
llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman;
pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin
parpadear, y quien se acerca, se enciende.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Oxímoron.

A distancia de casi un año es increíble que me produzca la misma sensación, como un encuentro conmigo misma, con mi yo pasado, presente y mi yo futuro. Como una especie de vaivén, una explosión de emociones, un paseo por mis valores y mi conciencia social, y, entonces, todo vuelve a cobrar sentido. Las angustias se disipan sin dejar rastro de las tragedias y sin entender de distancias, sin dejar rastro de malos rollos, incertidumbres o fugacidades. Como una especie de evasión. Lejos quedan las historietas con los periodistas, los últimos cambios, las dificultades, las zancadillas tan íntimas que me impiden ser feliz.
Los ojos encharcados, el puño casi en alto, las ganas de hacer algo porque, de verdad, otro mundo es posible. El oxímoron.
Vuelvo a saber quién soy, de dónde vengo y dónde quiero llegar.
Nota mental: que no se me olvide. El vértigo ha pasado y en mi ventana luce el sol cada mañana.